Este convento carmelita masculino fue creado en 1251, en el reinado de D. Afonso III, y se destinaba a recibir a los capellanes de la Orden de los Militares de San Juan de Jerusalén, regresados de Tierra Santa, siendo el primer convento de la orden fundado en Portugal y en toda la Península Ibérica.
De los edificios primitivos, en estilo gótico, poco queda en la actualidad, ya que el conjunto sufrió profundas transformaciones a lo largo del siglo XVI, presentes en varios elementos decorativos manuelinos y renacentistas, que coexisten con los pocos vestigios góticos. Se destaca la bóveda artesonada manuelina, donde se puede visualizar la cruz de Cristo. También se destaca el pórtico renacentista de la iglesia. Como elementos del siglo XVIII, merecen destacar los azulejos de la nave, la arcada serliana de la fachada conventual y la sobre posición de órdenes dórica y jónica en los dos pisos del claustro. La simbología de la Orden de Malta se puede encontrar en la fachada, en el pórtico principal y en el claustro.
La fachada principal, de elegantes proporciones renacentistas, está también marcada por la presencia de planos encalados en blanco encontraste con los elementos pétreos y con algunas molduras ocre. Las demás fachadas, de carácter más sencillo, están también marcadas por las molduras de los vanos encalados en ocre, por los contrafuertes y cornisas, siendo también impresionante el campanario.
El área destinada para uso turístico es la totalidad del inmueble, exceptuando la iglesia.