Proyectados a finales del siglo XIX por Rodrigo Berquó para ser el nuevo hospital D. Carlos I.
Berquó quería hacer de Caldas da Rainha una verdadera estancia termal europea. Sin embargo los “Pavilhões do Parque” no llegaron a cumplir esa función. Durante más de 100 años sirvieron para albergar un cuartel militar, un escuadrón de policía y una escuela de secundaria.
Actualmente están en desuso y presentan ya algunos vestigios del paso del tiempo.
Este complejo edificado, de arquitectura singular, encuadrado por el Hospital Termal de Caldas da Rainha, el precioso Parque D. Carlos I (Jardín romántico construido en la misma época para apoyar al balneario) y la “Mata” Rainha D. Leonor, es considerado uno de los principales exlibris de la ciudad.